Chile

Apapachos: la fundación de Temuco que abraza corazones

Nació en Temuco en octubre de 2023 con la idea de acompañar a quienes muchas veces pasan inadvertidos. Lo que comenzó con rutas para personas en situación de calle hoy reúne, según la organización, a una comunidad cercana a 87 personas.
Carlos Reyes, fundador de Apapachos, conversó con MQN.CL sobre el origen de la iniciativa, las personas que marcaron su camino y el sueño de que esta obra pueda trascender incluso a su propia vida.

Un abrazo como punto de partida


Fundación Apapachos Chile nació en Temuco en octubre de 2023. Su origen, sin embargo, no estuvo en un proyecto institucional ni en la idea inicial de construir una gran organización, sino en una experiencia profundamente personal de su fundador, Carlos Reyes.
“Apapachos nació desde algo muy personal. Nació de la forma en que Dios abrazó mi vida y fue sanando mi corazón”, relata a MQN.CL.
Desde su fe cristiana comenzó a preguntarse cómo transmitir ese amor de una manera sencilla y concreta. La respuesta fue un abrazo, entendido no solo como un gesto físico, sino como la decisión de acercarse, escuchar y reconocer a quien muchas veces es ignorado.
“Una persona puede necesitar un plato de comida o una frazada, pero también necesita que alguien la mire a los ojos, la llame por su nombre y le haga sentir que su vida sigue teniendo valor”, explica.
Las primeras acciones se concentraron en personas en situación de calle. Esa labor puede rastrearse públicamente al menos desde 2024, cuando Apapachos ya aparecía como una agrupación de voluntarios que recorría las calles de Temuco entregando alimentos. Ese año, cifras oficiales citadas por Radio Bío Bío contabilizaban 141 personas en situación de calle en la capital regional.

Carlos Reyes, fundador de Apapachos en acción calle

Cuando las personas dejan de ser desconocidas


Con el tiempo, las rutas comenzaron a producir algo que los voluntarios consideran incluso más importante que la ayuda material: vínculos.
Reyes recuerda especialmente a Belarmino, Gustavo y Maripepa, tres personas que conocieron durante este trabajo y que posteriormente fallecieron.
“Para nosotros nunca fueron simplemente ‘personas en situación de calle’. Fueron amigos”, afirma.
Las pérdidas, explica, cambiaron también su forma de comprender el voluntariado. Cuando existe una relación permanente, la persona deja de ser definida por el lugar donde duerme, su ropa, una adicción o una determinada circunstancia.
“Cuando conoces el nombre y la historia de una persona, ya no puedes volver a mirarla de la misma manera”.
Esa presencia en terreno no ha sido solamente testimonial. Una planificación de la Municipalidad de Temuco para 2025 incorporaba a Apapachos dentro de la calendarización de voluntariados nocturnos, con rutas programadas los martes y sábados entre las 21:00 y las 00:00 horas.

“La calle no debería definir quién es”


Para Reyes, uno de los principales desafíos no consiste únicamente en conseguir alimentos o abrigo, sino en modificar la manera en que la sociedad observa a quienes viven en la calle.
“Muchas veces vemos primero la ropa sucia, una adicción, el alcohol, su forma de hablar o el lugar donde duerme, y desde ahí construimos toda su historia sin siquiera conocerla”, señala.
Su reflexión no busca romantizar la situación de calle ni desconocer los problemas que pueden existir, sino separar las circunstancias de una persona de su dignidad.
“La próxima vez que veas a alguien durmiendo en una vereda, antes de preguntarte qué hizo para terminar ahí, pregúntate qué habrá vivido para llegar hasta ahí”.
Y lo resume en una frase: “La calle puede convertirse en el lugar donde alguien está viviendo, pero nunca debería convertirse en la forma en que definimos quién es”.

Parte de el grupo de colaboradores y voluntarios de Fundación Apapachos

Una organización que amplió su trabajo


Apapachos también ha extendido sus actividades más allá de las rutas calle. De acuerdo con la organización, hoy desarrolla acciones en escuelas rurales, hospitales, hogares de personas mayores, campamentos y junto a familias vulnerables.
Su participación comunitaria ha quedado registrada en distintas instancias. En 2025 formó parte de una mesa de trabajo para apoyar a personas en situación de calle junto a otras agrupaciones, la Municipalidad de Temuco, la Seremi de Desarrollo Social, Hogar de Cristo y Cáritas. Ese mismo año participó en la Feria de Acción Solidaria de la Universidad Católica de Temuco.

La actividad ha continuado durante 2026. En julio, el establecimiento Scole Creare informó que entregó parte de las 50 frazadas reunidas en su campaña de invierno a Apapachos para apoyar el trabajo nocturno con personas que viven a la intemperie. Meses antes, integrantes de la agrupación también participaron en la campaña “Temuco ayuda al Bío Bío”, organizada tras los incendios forestales de enero.

“Muchas veces somos nosotros los que volvemos transformados”


Después de casi tres años de experiencias, Reyes reconoce que incluso ha cambiado su relación con la palabra “ayudar”.
“Prefiero hablar de acompañar, servir, encontrarnos”, explica.
“Salimos pensando que teníamos algo para entregar y muchas veces hemos vuelto sintiendo que recibimos mucho más”.
Para el fundador, las personas conocidas durante este camino les han enseñado sobre gratitud, resiliencia, humildad y la necesidad de escuchar antes de juzgar.
“Apapachos nació queriendo abrazar corazones, pero en estos años he descubierto que muchas veces son ellos quienes terminan abrazando y transformando el nuestro”.

El sueño de que Apapachos trascienda en el tiempo y generaciones


Actualmente, según antecedentes proporcionados por la propia organización a MQN.CL, Apapachos reúne a una comunidad de alrededor de 87 personas y su financiamiento se sostiene principalmente mediante autogestión y donaciones.
Reyes espera que en los próximos años puedan ampliar su capacidad de acompañamiento y sumar más personas. Sin embargo, asegura que su mayor aspiración no está relacionada con cifras.
“Mi sueño más profundo no tiene que ver con números ni con que Apapachos sea una fundación grande. Mi mayor sueño es que esto trascienda mi vida”.
Incluso imagina que algún día sus hijos puedan continuar, de alguna manera, el camino iniciado en Temuco.
“Quizás el día de mañana yo ya no esté al frente de Apapachos, pero sueño con que sigan existiendo manos dispuestas a servir, corazones dispuestos a amar y, ojalá, que entre esas manos también estén las de mis hijos”.
Ese, dice, sería su mayor legado: que Apapachos continúe abrazando corazones mucho después de que él haya dejado de hacerlo.

Lo que debes saber


• Apapachos nació en Temuco en octubre de 2023.
• La organización informa que actualmente reúne a cerca de 87 personas.
• Realiza rutas con personas en situación de calle, entregando alimentación, abrigo y acompañamiento.
• También desarrolla actividades en escuelas rurales, hospitales, hogares de personas mayores, campamentos y con familias vulnerables.
• Su funcionamiento se sostiene principalmente mediante autogestión, voluntariado y donaciones.